El PRI Oaxaqueño y su elección de candidato para la capital.

En la elección del 7 de Julio de este año, el Partido  Revolucionario Institucional  busca recuperar el municipio más importante del Estado de Oaxaca, la capital, la cual perdió en 2010 ante Luis Ugartechea Begué y que será de vital importancia para el proceso electoral de 2016, en cual se elegirá al sucesor de Gabino Cue como Gobernador del Estado. La ciudad de Oaxaca ha visto desfilar por su Palacio Municipal de Gobierno a diferentes actores de distintas fuerzas políticas, desde que en 1995 Pablo Arnaud abanderado del  PAN,  fuera electo como el primer presidente municipal no Priista. Esta por de más recordar que el PRI va en coalición junto al PVEM la cual llaman: “Compromiso por Oaxaca”.

 

El PRI oaxaqueño, se ve con la necesidad de recobrar su predominancia en el Estado, antes considerado un bastión nacional de los tricolores. La derrota en la elecciones para gobernador de 2010 dejaron en Oaxaca a un PRI dividido, que se ha visto con la necesidad de transformase al no tener al Jefe del Ejecutivo Estatal, que fungía como eje rector del partido. Así, al Revolucionario Institucional, le ha costado mucho trabajar desde la oposición, donde la constante ha sido la pugna por el poder entre grupos internos sobre todo los dirigidos por los ex gobernadores: Ulises Ruíz y José Murat.  

Calle 5 de Mayo| Foto:@lildeltoro

En este contexto, el 20 de Marzo los precandidatos firmaron un documento que llamaron: “Pacto por Oaxaca”, en el cual se comprometían a respetar el resultado de la designación del candidato Priista, y darle su apoyo al ganador. José Escobar Gómez, Heliodoro Carlos Díaz Escárraga, Martin de Jesús Mathus Alonso, Claudio Armando Ruíz Solana, Álvaro Reyes Sánchez, José Javier Villacaña Jiménez, Patricia Villanueva Abrajan, Benjamín Rojas Bolaños, Miguel Ángel Morales Amaya, Héctor Cesar Sánchez Aguilar y Crisiforo Sánchez Vásquez, participaron en este “pacto”, que fue por demás publicitado en la prensa local. . El proceso de elección de candidatos comenzó muy temprano, a finales de 2012,  donde los contendientes mostraron una agresiva ofensiva de publicidad en transporte público, anuncios espectaculares y entrevistas  que mostraban sus virtudes en medios impresos locales. La constante para protegerse de realizar actos anticipados  de campaña, fue la exposición de los precandidatos como presidentes de Asociaciones Civiles, las cuales se presentaban como las realizadoras de todo lo bueno que tiene Oaxaca. Tras un tan enérgico inicio las confrontaciones no se hicieron esperar, de las cuales destaca la de Javier Villacaña con José Escobar, considerados los más fuertes contendientes junto a José Luis Calvo Ziga, que incluyo la publicación de audiograbaciones  y una intensa guerra de declaraciones entre ambos.

 

El 10 de Abril, se dio a conocer que el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, había optado por Javier Villacaña Jiménez como el abanderado de ese partido para competir por la Presidencia Municipal de Oaxaca, basándose en el resultado de una encuesta interna. Villacaña Jiménez, abogado, ha desempeñado diferentes cargos públicos y de representación popular: fue Director General de ADOSAPACO,  Diputado Local en la LXI Legislatura, Diputado Federal, Regidor del Municipio de Oaxaca, etc. Además, compitió en la elección para Presidente Municipal de Oaxaca en 2001, perdiendo ante Gabino Cué. Javier Villacaña es, posiblemente, el personaje entre los precandidatos tricolores  más conocido entre los capitalinos. El trabajo y experiencia en la colonias de la ciudad que ha desempeñado en sus puestos dentro de la administración política  y con su fundación Apoyo Comunitario de Oaxaca A.C. (ACO), lo ha posicionado entre los electores como un actor político activo, experimentado y  con conocimiento de la ciudad y su problemática.  Este hecho puede presentarse como un factor positivo ó negativo, ya que si bien, los ciudadanos de la ciudad de Oaxaca lo conocen así como el trabajo que ha realizado, también  lo identifican con el antiguo PRI: que gobernó hasta 2010, que se identifica con prácticas de corrupción y que representa, muchas veces exageradamente, al villano político favorito.

 

De esta manera, los retos para Javier Villacaña son el deslindarse de los personajes que mueven al priismo de la entidad, demostrar que puede fungir como un actor conciliador entre las fuerzas encontradas de su partido y mostrar una faceta que convenza a los votantes indecisos para ganar la elección. Aunque cabe destacar, que el candidato del PRI-PVEM arranca como el favorito del electorado, no tanto por las propias virtudes ni de su partido, sino por los defectos y decisiones de sus contrincantes, sobre todo de la coalición PRD-PAN-PT  “Unidos por el Desarrollo”.

 

En la siguiente entrega: la Coalición “Unidos por el Desarrollo” y su complicado proceso de selección de candidato. 

Twitter: @pachecoperal

Leave a Reply