Transparencia Legislativa “a la Oaxaqueña”: ¿En que gasta el Congreso del Estado?

Oaxaca se caracteriza por su diversidad: cultural, lingüística, biológica, etc. Esta particularidad genera que en el Estado confluyan muchas realidades, diversas maneras (algunas exclusivas) de concebir y de vivir la vida.

Aún con esta innegable pluralidad de expresiones encontramos que, para casi todo, existe unaTriangulo manera de hacerlo “a la Oaxaqueña”, rasgo que se identifica mejor desde afuera del Estado. Desde los tamales y el chocolate, hasta el arte plástico y los movimientos sociales; existe una manera identificada muy particular de comportarse y hacer las cosas cuando se hacen en Oaxaca. La política no podía estar exenta de este distintivo.

Tomando esto como referente, haré un breve análisis del comportamiento del Congreso del Estado en cuanto a Transparencia se refiere, la transparencia legislativa “a la Oaxaqueña, vaya”.

Para los regímenes democráticos de nuestra época, la transparencia es uno de los elementos definitorios, a la par de las elecciones libres y la competencia electoral. En una democracia no pueden existir “secretos de estado”, características de regímenes totalitarios y autoritarios. El acceso a la información es un derecho y en la actualidad la discusión se centra no solo en tener la información pública disponible para que cualquier ciudadano la solicite, sino que se habla de que los gobiernos deben divulgar de manera efectiva la información de su actuar (active disclosure), es decir que a través de medios masivos de comunicación y tecnologías de la información.

Pero parece que en la Legislatura del Estado de Oaxaca el pensamiento es diferente. El 13 de Octubre de 2013,  la LXII Legislatura del Poder Legislativo del Estado que estará hasta 2016 fue instalada. Los 42 diputados que la conforman quedaron distribuidos en 17 del PRI, 10 del PRD, 9 del PAN, y 6 de cada uno de los partidos pequeños: PVEM, MC, PT, PUP, PSD y Nueva Alianza.

En sus  poco más de 3 meses de la actual legislatura, los diputados solo han destacado por no destacar. La elección (o repartición) de Administradores Municipales en municipios con conflictos postelectorales es la única acción relevante, aun cuando la designación de estos es una aberración y vulnera la autonomía de las comunidades de usos y costumbres. Pero como en nuestra democracia siempre es bueno ahorrar para la campaña, hay que aprovechar el vacío de poder poniendo administradores que obedecen a los intereses de los partidos políticos, muchos de estos ya se han vueltos “profesionales” por tanta experiencia que tienen.

En términos de transparencia, el  jueves 9 de enero de 2014 se presentó la solicitud para que se discutiera en el pleno la posibilidad de auditar a la anterior Legislatura. La solicitud no pasó, con 18 votos en contra por parte del PRI y del PRD. De esta manera los legisladores rechazaron siquiera dar entrada a un punto de acuerdo, ni para discutirla. Dicha propuesta la realizo el Diputado Gerardo García Henestroza del PAN, quien intento colocar la solicitud para la próxima sesión. Es raro esta negativa, cuando el Congreso se ha caracterizado por solicitar auditorias para Municipios y órganos de gobierno.

 congresoActualmente circula en medios y redes sociales las supuestas cuentas personales de algunos diputados de la anterior legislatura, presentando depósitos millonarios. El señalado directamente es el ExDiputado del PRD Alejandro López Jarquín, ahora Secretario de Desarrollo Social y Humano del Gobierno del Estado, y vincula directamente al Ex tesorero del Congreso, ahora Coordinador de los Diputados del partido del sol azteca en el Congreso Local, Anselmo Ortíz.

Independientemente de la veracidad de esto, es obvio que la filtración de esta información proviene de un golpeteo entre enemigos políticos en el Congreso. Por lo que es por demás triste que si ha de haber auditoría y revisión de los gastos del Legislativo Local, sea motivado por la rencilla por el dinero y el poder dentro del Congreso.

Ahora, estamos hablando de transparencia en las cuentas de gasto de dinero público, lo más básico, y no entraremos a hablar de transparencia en el quehacer legislativo ya que no habrá mucho que evaluar o conocer. La legislación anterior no tiene casi ningún resultado que presumir, se dedicaron a pasar leyes que venían desde el Ejecutivo (ejemplo: La ley de Transporte) y a levantar la mano para designar funcionarios de supuestamente organismos autónomos, designaciones que también venían desde el Palacio de Gobierno y que aprobaban por unanimidad, por más risorio que esto parezca. La nueva Legislatura no parece que será diferente.

Aun cuando en México el andamiaje institucional y legal en cuanto a transparencia es relativamente nuevo (la Ley Federal de Transparencia y Acceso a la información es de 2002), es imperativo que los ciudadanos conozcamos el destino del dinero público. Pero en Oaxaca parece que lo “Público” no existe. Así como los sindicatos vuelven patrimonio personal del empleado su puesto de trabajo, heredándolo y vendiéndolo; y el comerciante informal privatiza parques y jardines para vender productos de contrabando; el legislador toma las cuentas del Congreso y se las adueña, para él y los suyos.

La transparencia aporta componentes definitorios de una democracia efectiva: para poder evaluar a los gobernantes; en el proceso de rendición de cuentas; como elemento de control del poder político; pero sobre todo, fortalece la autoridad política del gobernante o legislador, asegurando la confianza del ciudadano y legitimando su trabajo ante la sociedad. En nuestro estado, estos conceptos parecen tan ajenos y utópicos, tan lejanos de realizarse  como un Oaxaca de Juárez sin marchas y bloqueos.

La transparencia debe funcionar como un derecho que impide la apropiación privada de los espacios y recursos públicos. Bueno, si alguna vez fueron públicos. Así es como ejercemos los Oaxaqueños la transparencia en nuestro Congreso Local. El chiste del queso hecho bola ya todos lo conocemos.

Twitter: @pachecoperal